miércoles, 23 de febrero de 2011

La despedida de José

Se fue a su ciudad, de vuelta. No sé qué me pasa, pero siento que lo quiero igual.
La última semana que estuvo acá me vino a ver. Nos quedamos hablando hasta tarde, como que ninguno de los dos quería resignarse a la despedida. De pronto comenzó a hablar de música.
- ¿Y Tool? ¿Aún te gusta? - me preguntó, y me miró exactamente de la forma en la que me había mirado la primera vez que lo besé.

En aquella oportunidad los dos estábamos sumamente ebrios. Yo trataba de concentrarme en lo que él decía... "te gusta tool???" me dijo, y no sé si fue su mirada, mi embriaguez, o si de verdad la forma en la que dijo "tool" era extremadamente sexy, pero de un segundo a otro yo estaba pegada en su boca, besándolo patudamente. Claro, él me respondió, y luego, cuando el beso acabó, ya no sabíamos qué hacer. Estábamos en medio del cumpleaños de mi amiga Carola, y todos nos estaban mirando, pero pretendiendo que no era así.

"Voy al baño, me acompañas?", me dijo, y yo, por supuesto que lo acompañé. No quería perderlo de vista. Tenía clarísimo que no era la única de la fiesta que había puesto los ojos en él. 

Cerramos la puerta del baño, y le dije: está bien, yo te espero, no te preocupes... meó, y luego fue mi turno. No pasó nada...

Al final de la fiesta me pidió mi número, se lo di con un número cambiado, pero lamentablemente me llamó, obligándome así darle el número correcto. Nos despedimos con un beso extraño. Un beso que toda la fiesta esperaba, es por eso que fue tan extraño.

Esa mirada tenía, esa misma, entonces lo quedé mirando, le sonreí, y comencé a acariciarle el cabello... señal clara de que quería tirar con él. Entonces él cerró los ojos y se dejó llevar. Me colocó entre sus brazos y nos besamos suavemente, tornándonos agresivos de vez en cuando. Un mordisco, otro, y luego comienza a subir su mano por debajo de mi polera. Me acaricia la espalda, yo me dejo llevar, no tenía mucho más que hacer.

Lo quería, y ya... me monté sobre él, con la ropa aún puesta, esperanzada en que me sacara el sostén luego, y que comenzara a hacer lo que mejor hacía. Lamentablemente olvidé su poca habilidad desabrochando sostenes: "¿te... me ayudas?", lo miré, sonreí recordando la primera vez que estaba así con él, me desabroché el sostén y lo tiré lejos. Seguimos besándonos, y puso su mano en mi pecho.

Me quitó la polera y lentamente bajó, besándome los pechos, me volvía loca. Sentía su miembro duro sobre mi pierna, estábamos tan excitados que le dije: ojalá pudiésemos estar así por siempre... "sí..." me contestó, y siguió besándome.

Yo arqueaba mi espalda, no podía más, y él me miraba de reojo, seguramente fascinado con mi reacción, totalmente genuina. Nadie lo hace tan bien como él.

Pillé su mirada, y lo hice subir. Me mordisqueaba el cuello mientras metía mis manos debajo de su pantalón. Hundía mis dedos en su trasero, tomaba fuertemente su miembro, jugaba con su humedad, estaba completamente enloquecida... su respiración en mi oído, sus latidos, los movimientos de su pene excitado... todo era absolutamente perfecto.

Llegado el momento, me mantuvo 40 minutos completamente concentrada. Nos besábamos de vez en cuando, lo mordía otras veces... él sudaba bajo de mí, y hundía sus dedos en mi piel... mi primer orgasmo, mi segundo orgasmo, y cuando iba por el tercero, él ya no daba más... terminó acostado sobre mí, agotado, agitado.

Se incorporó, y me besó. Nos sonreímos, y le dije: A todo esto... sí, me sigue gustando Tool.

martes, 25 de enero de 2011

Deberes y derechos de los fuck buddies

Esto es terrible, así que presten atención:

- El último día que vi a José (ya saben, mi fuck buddy), me invitó a sus vacaciones en la playa junto a su papá y su abuela, y por supuesto que le dije que sí... cualquier lo habría hecho luego de tamaño orgasmo que me dio el maldito.

El problema está en que ahora, con la mente en frío, no puedo dejar de pensar si ir o no, porque siento que es "nada que ver" presentarme ante su padre y su abuela si nosotros sólo somos amigos con cover.

Imagínense si la abuelita nos pregunta qué somos: "mmm... nada abuelita, le chupo las tetas no más, pero no es mi polola..."

Es como típico de las abuelitas andar preguntando weás, definiendo relaciones, y preguntando si comes o no ciertas verduras "mijita, le gusta el repollo???" y ahí una tiene que hacerse la linda y guardarse el speech sobre tu trauma con el repollo, y que te hincha como sapo, y que no dejas de pedorrearte por una semana... "sí, obvio, muchas gracias" (nice face).

Por otra parte, con el papá me preocupa aún más, porque estoy segura de que es él quien le da los condones para cuando viene a visitarme, y ya lo imagino, lo visualizo: hijo, toma, cuántos necesitarás hoy??, y José respondiéndole "emmm... unos 3 por si acaso", jajaja, para que no piense que sólo estamos cogiendo todo el fin de semana (cosa que SÍ es cierta).

Yo creo que no iré, porque soy muy inteligente, y sé que estas cosas no son para mí... pero lo que en este momento me está aniquilando la cabeza es que no puedo dejar de pensar en cuánto extraño sus masajes, sus preguntas huevonas después del sexo, como "qué tal estuvo? bien, no?", o sus disculpas: "lo siento... no pude ayudarte a llegar... lo siento mucho... pero, estuvo bueno de todas formas, o no?".

Adoro su inseguridad, esa manera con la que me mira como si todo lo que hizo estuvo completamente erróneo... ay, josé, vuelve por favor!!

miércoles, 19 de enero de 2011

Estúpidos rumores

No sé cómo, pero mis ex compañeros del colegio se enteraron de mi "supuesto" embarazo, y ahora andan todos comentando sobre mí, mi "bebé", y preguntando sobre el padre de la criatura.

Mi amiga Andrea optó por bromear, así que le anda diciendo a todos que sí, que es cierto que estoy embarazada, y que tengo 11 semanas, pero que no le tienen que decir a nadie. Ella lo llama "experimento social", yo lo llamo "aburrimiento elevado a cien".

Además de eso, la estúpida me preguntó si acaso podía organizar un "supuesto" Baby Shower, y le dije que bueno, sólo porque sé que la mentira la hace feliz.

En todo caso a mí me da lo mismo que se rumore sobre mi "supuesto embarazo", porque no es verdad, y si llega a oídos de mi madre, dará lo mismo, ella confía ciegamente en mí, y creo que es muy difícil que llegue a los oídos de mi papá, y no porque sea medio sordo, sino porque pasa todo el día ocupado en cosas importantes.

Y de tanto hablar de guaguas, me puse a pensar que qué nombre le pondría a mi hijo/a si es que de verdad estuviese embarazada, y en verdad no tengo idea, sólo sé cuáles nombres no le pondría, por ejemplo: María del Pilar o José Mario, jaja.

¿Uds. qué nombre le pondrían a un hijo/a? Siempre es bacán enterarse de esas cosas, porque la gente suele querer ponerle un nombre bien distintivo a sus hijos en esta era...

Por ahora, creo que no quiero tener hijos, hasta estar segura de que el mundo sigue en orden después del 2012.

martes, 18 de enero de 2011

Estafada

Me estafaron, así es. Ayer compré un atún en el supermercado, y como yo no reviso las fechas de vencimiento hasta llegar a casa, me di cuenta cuando llegué, que la fecha de vencimiento estaba para el 2014, Qué cruel mentira!!!.
Y después me puse a revisar los demás productos en mi casa, y resulta que el atún no fue el único producto con el que me habían estafado en todo este tiempo. 

Más encima, el otro día escuchaba en las noticias, que Piñera decía que el puente en el Bio Bio estaría listo para el 2013... y yo que voté por él... mi corazón se destrozó en mil.

Yo pensé que estábamos todos igual, creyendo en esto de que el mundo se acaba en el 2012, pero me equivoqué. Aunque pensándolo bien, quizás estos de los atunes creen que pueden haber sobrevivientes en el apocalipsis y están enlatando atunes para ellos. Buena idea.

lunes, 17 de enero de 2011

De puro alharaca

Falsa alarma, ya está todo bien, y el curso de la vida sigue siendo tan normal como todos los meses, y vieran la cara de felicidad que puse cuando vi mi calzón manchado el viernes pasado... patético. 

La Andrea me dijo que era una alharaca y que cualquier día de estos me embarazaba sicológicamente, y empezaba a engordar como cerdo, “porque además esas cosas vienen con antojos incluidos, y retención de líquido”, me dijo la estúpida. 

Al final que este fin semana pasó lo que tenía que pasar: di la mala noticia, por supuesto. Olvídense de la cara de José, como que no entendía ni una weá de la que hablaba. Como si la"menstruación" fuese cosa de gatas en celo, y no de personas, y me dio la impresión de que nunca en la vida le había tocado una mina en su periodo. 

Pero sólo estuvimos juntos el sábado (¿para qué más???). El domingo me fui a la playa con la Andrea y la Susana, porque necesitaba un poco de aire limpio, y estar alejada de las tentaciones carnales que abundan en mi querido santiaguito. 

Las dos me retaron cuando les conté lo que me había pasado (lo del atraso y mis malos métodos anticonceptivos). Según ellas, es mi culpa, porque yo debería poner una alarma para tomarme la píldora, pero esas cosas no funcionan conmigo, estoy segura. 

La vida de las mujeres es muy injusta, yo siempre me pregunto ¿por qué tenemos que ser nosotras las que tienen que tomar una pastilla diaria? Es súper injusto. Además, si nos quedamos embarazadas, somos nosotras las irresponsables, y luego de que el crío está nueve meses en tu vientre, el que le pone el apellido en primera instancia es el padre y no la madre, y si tiene el apellido de su mamá primero, la gente lo mirará con cara de “pobrecito el hijo no reconocido”. Mega, súper, ultra injusto. 

Al final terminé diciéndole a José que la buena noticia era que no seremos padres (digo, como para no cagarle todo el fin de semana con la imagen de mi menstruación), y se puso muy serio y dijo: “¿no quieres ser madre… nunca?”, pensé que me estaba weando, así que me reí, y le dije “es que no puedo ser madre, soy demasiado estúpida”, y nuevamente me dijo muy muy serio: “¿de verdad?, ¿no quieres hijos?, no te creo…” y bastó eso para que lo quisiera mandar a la cresta “óyeme tú hombrecito tú acá me vienes a follar, no a cuestionar o juzgar, y no todas las mujeres queremos tener hijos, y si no te parece… mejor tomas tu gran miembro viril (de verdad es grande) y te vas”, así de clarito… por suerte sólo se largó a reír. Y digo “por suerte” porque la pinta de “tonta grave” no va con mi color de ojos. 

Eso pasó el fin de semana, veamos qué nos depara el destino para esta que está recién comenzando.

viernes, 14 de enero de 2011

Creo que estoy embarazada

¡No puede ser! ¿cierto? Porque aún no estoy en edad... y me he repetido toda la semana que debo estar tranquila, que mi menstruación llegará de sorpresa dándome una gran alegría, pero ya es viernes y no pasa nada. 

Lo único que sé, es que yo sangraré, como sea, aunque me tenga que cortar las venas, de alguna forma he de sangrar este mes. 

Yo sé que es un tanto patética mi situación, sé que hay un montón de anticonceptivos que te permiten llegar tranquilamente al final de tu ciclo, pero pucha, las pastillas tienen la culpa, ¿por qué se tienen que tomar diariamente? ¿por qué no sólo se toman una vez al año y te aseguras los 365 días?.

Lo peor de todo, es que no termina ahí. Resulta que más encima le dije a mi sex buddy que nos viéramos este fin de semana... más bien, mañana, y no sé qué decirle. Se me ocurre de pronto:

Malas noticias, no me embarazaste, por lo que estoy menstruando y no podremos tener acción este fin de semana. 

O

Malas noticias: me embarazaste, seremos papis. 

De cualquier modo le arruinaré el fin de semana a un pobre ser humano. Sólo espero que tenga que darle la primera noticia... por favor, por favor, por favor.

Además, es mi último año acá en la tierra, por lo que preferiría disfrutarlo, no desperdiciarlo cuidando a un crío que no tendrá ni un futuro (les recuerdo nuevamente: El mundo ya tiene fecha de vencimiento).

jueves, 13 de enero de 2011

El principio de mi fin

La Caro me convenció de abrir este blog, a pesar de que le dije y re dije que a mí no me gustaban mucho estas cosas. Me decía que lo abriera no más, que ya vería yo que la gente me empezaría a leer: “weona, si la gente es re sapa, y tu vida es la zorra”, me dijo; lo peor es que la Caro tiene un gran poder de convencimiento… bueno, es eso, o que yo soy muy influenciable, pero filo, al final que abrí esta weá y ojala que quien lea todo lo que escribo lo disfrute, aunque sea un poquito.  La idea es contar mi vida y las reflexiones que me nacen este último año de existencia para la humanidad entera… quiéranlo o no, el 2012 es inminente. 

Empezaré por contarles más o menos quién soy: Me llamo Esperanza, pero me llaman Espe, o Hope (se dice “Jope”), y es en serio, no es que me las de de esnob o algo parecido. Yo no elegí que me dijeran Hope, aunque debo reconocer que igual es mejor, porque me carga mi nombre, es como de abuela. 

Hace unos años le pregunté a mi vieja que por qué mierda me habían puesto un nombre tan de vieja, y me dijo: la culpa es de tu padre… claro, como si ella no hubiese podido opinar. 

En fin, tengo 22 años y vivo en Santiago. He vivido en Santiago toda mi vida, y sinceramente no me imagino viviendo en otro lugar. Me encanta ir de vacaciones a la playa, salir de Santiago, pero siempre llega un punto en que me empieza a dar urticaria tanta “campesinidad”. Amo el ruido, el esmog, las micros llenas, el metro, las calles, e incluso a las viejas pesadas que te empujan cuando vas caminando por Paseo Ahumada. 

Y sólo como un dato freak: puedo torcer la lengua para los dos lados, puedo escribir al revés (manuscrito), puedo tocarme la nariz con la punta de la lengua y también el codo, y hoy me di cuenta de que mi teta derecha es más grande que la izquierda. 

Ya habrá tiempo de que me conozcan más con el tiempo, si es que les interesa… si es así, mejor que lean este blog, porque facebook no tengo.

H.